septiembre 26, 2016

Los GEFES y la Alegría Interna

En un mundo en donde la tecnología y las comunicaciones online han robado tanto espacio a interactuar en vivo y en directo con las personas, está llegando a las empresas un modelo de trabajo muy animado y alegre conocido como “GEFES”

¿De qué se trata “GEFES”? El término genera un corto circuito en nuestro cerebro por su ortografía, pero todo se calma cuando entendemos que “GEFES” son los líderes del momento, los GESTORES DE FELICIDAD, quienes ahora son los encargados de que los trabajadores den su mayor productividad. Su función principal es conducir su equipo de trabajo a dar mayor efectividad con parámetros de diversión, recreando un ambiente de trabajo digno de parecer un hobbie.

Un estudio reciente concluye que una persona motivada está el 80% de su tiempo enfocada en su rendimiento, mientras que una insatisfecha sólo llega a concentrarse a duras penas un 50%. Es curioso observar empresas del sector financiero creando “Departamentos de la Alegría”, cuya función principal es lograr que el Cliente Interno esté satisfecho, aumentando así la productividad y las ventas.

¿Qué quiere decir Cliente Interno? Claramente, la experiencia ha demostrado que el estado de ánimo de los empleados es directamente proporcional al estado de ánimo de la organización. Lo vemos todos los días en los hogares, cuando los integrantes de la familia son felices, dichas personas salen a irradiar alegría al mundo que los rodea. Bueno, es así como las empresas -que son el segundo hogar de los empleados o de los Clientes Internos- deben procurar que estos estén felices y alegres para así lograr que los Clientes Finales estén satisfechos con el producto o servicio que están recibiendo.

Es increíble que los Departamentos de Mercadeo creen espectaculares estrategias para conseguir, mantener y fidelizar clientes, mientras al mismo tiempo cometen el error de no mantener y fidelizar su Cliente Interno. Los empleados, como los clientes finales, son personas con necesidades, expectativas y deseos que buscan satisfacer de alguna manera en su trabajo. Si la empresa logra llenarlos, tendrá un empleado fidelizado.

Hablemos por ejemplo de los Clientes Internos que tiene contacto directo con los Clientes Finales. Lo primero que la empresa debe hacer es cambiar el paradigma y entender que estos empleados deben ser considerados como una fuerza de ventas y deben ser desarrollados y gestionados como tal. Para potencializar la actitud de ventas, existen diversas estrategias como:

CAPACITACIONES: se basa en brindar información enfocada para desarrollar a su equipo de ventas. Estas capacitaciones funcionan mejor si se hacen de manera personalizada o en grupos muy pequeños, con el fin de comprometer al personal con la compañía.

SEGUIMIENTO: el ser humano aprende mejor a partir de la repetición y de observar el ejemplo. La fuerza de ventas debe ver reflejado en un “GEFE” que lo que se dice en la teoría, realmente funciona en la práctica.

RETROALIMENTACIÓN: nada se gana sino se hacen visibles los méritos logrados o las fallas cometidas, con el fin de corregirlas. Recuerde que estas deben ser dadas con sutileza y en el momento oportuno.

METAS CLARAS: toda fuerza comercial debe saber que es lo que deben lograr y mejor aún, disfrutar de sus triunfos o lamentarse de no haberlos cumplidos y exigirse a la próxima. Muchas de estas metas no serán valores en dinero, sino porcentajes o indicadores cuantitativos.

Trate a sus colaboradores como socios estratégicos del negocio, hágalos consientes de qué si no reman hacia el mismo lado, no se va a lograr el objetivo, pero sobre todo sea un “GEFE” RECORD: REconozca cada una de las contribuciones de sus empleados; eso implica en COnocerlos en profundidad; demuéstreles una actitud Resolutiva; y Disfrute con su trabajo».

  • Por Diana Ulloa  0 Comentarios 
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